Río de invierno (冬の川, ふゆのかわ, fuyu no gawa) o río invernal es un kigo de invierno que puede usarse durante toda la estación.
A diferencia del río de verano en el que la temporada de lluvias aumentaba el caudal de los ríos y ofrecía una imagen más alegre y viva de los cauces, el río de invierno refleja una imagen apacible y calmada.
El agua del río de invierno es muy fría y debido a las heladas y escasas lluvias, los cauces llevan menos agua y muestran una imagen en la que el fondo del río se ve con más claridad. Las rocas de las profundidades quedan expuestas, de un color negro, y la vegetación que lo acompaña durante el cauce se presenta más seca y con tonos amarillentos.
Quizá sugiera una imagen desoladora pero cuya calma puede inspirar obras como las que compartimos para mostrar el uso de este kigo en el haiku clásico.
Para ilustrar el uso de la mandarina en el haiku clásico, os compartimos dos nuevas traducciones.
冬川原石に鳥ゐて飛び失せぬ – 鈴木花蓑
Río de invierno.
El pájaro sobre la roca
alza el vuelo y desaparece.
Hanamino Suzuki
El agua baja por el cauce de forma pausada, tan lenta que podríamos pensar que el río se ha congelado debido al frío de la estación. Las rocas han quedado expuestas y, sobre ellas, un pájaro se prepara para alzar el vuelo. Yo imagino a ese pájaro pequeño y de color claro, de forma que su plumaje contrasta con la oscuridad de la piedra. Repentinamente, alza el vuelo y lo pierdo de vista. Quizá, mis ojos adormilados por el lento cauce, no han sido capaces de seguir su estela.
やすき瀬や冬川わたる鶴の脛 – 高井几董
La apacible corriente
del río de invierno la atraviesa
las patas de una grulla.
Kitō Takai
En este otro haiku, el agua sigue preservando esa quietud y la calma típica de la estación. Baja tan pausada que apenas se aprecia el sonido del agua al rozar las rocas. Rompiendo la superficie cristalina del espejo, una grulla camina arrastrando sus patas, cortando el agua, atravesando con su delicado paso el manto transparente del invierno que corre río abajo.

Haikus de nuestro grupo creativo
río de invierno,
lanzando piedras al agua
salió la luna
-Álvaro Miguel Ortega–
La superficie calmada del río de invierno invita a arrojar piedras sobre el agua. Ya sea para verlas hundirse repentinamente, dejando en el ambiente el eco de esa voz del río que la engulle, o para lanzarlas de forma que reboten una y otra vez hasta perderse en su cauce. Ese pasatiempo atrapa a nuestro autor, que se ve sorprendido por la luna. ¿Quién sabe dónde apareció primero? Si en el cielo o sobre la superficie del río que ondulaba con cada nuevo lanzamiento…
La última vez aquí
parecía ser la última vez,
río de invierno.
-Tomás Mielke-
Este haiku no describe una imagen, no nos sitúa en ningún lugar y en ningún momento. Pero la carga emocional y espiritual que emanan de estas letras nos trasladan a un lugar que debe ser único y especial. La última vez que el haijin visitó el lugar, pensó que sería la última vez en visitarlo. Y sin embargo, una vez más, ante esa última vez, frente al río de invierno. Hacía tiempo que un haiku no me robaba un suspiro; no por lo que dice, sino por lo que siento que dice.
Por el sendero
solo un lento murmullo
Río de invierno
–George Goldberg–
Camina solo. Quizá todo el camino lo haya recorrido en soledad. Quizá se haya encontrado con alguien más durante su viaje, pero ese encuentro nunca es compañía. Los pensamientos del poeta van más allá del camino, del origen o del destino al que anhela llegar. Con los pasos cansados, cada vez más lentos, también el murmullo del río parece detenerse. La soledad del poeta sobre este camino eterno, acompaña por el murmullo del río.
Río de invierno.
Un pececillo embiste
la sombra de otro.
–Samuel Cruz-
En ocasiones, los peces parecen actuar movidos por una suerte de azar patoso que los lleva de un lugar a otro. El poeta se percata del comportamiento de un pez en el río de invierno que, aletargado por el frío, embiste la sombra de otro pensando que encontraría a un igual, algo de comida que llevarse a la boca o simplemente llevado por su instinto. Las aguas claras del río, nos permiten ver imágenes tan nítidas, y también tan cómicas, como la que el poeta describe en este haiku.
barcos de papel
surcan el río de invierno,
risas de niños.
–Rosana Aparicio Sanz–
Les da igual el frío a esos niños que buscan entre risas dejar navegar sus barquitos de papel sobre las heladas aguas del río. El cauce baja despacio, pero con la fuerza suficiente como para arrastrar a esos barquitos que, ahora, compiten en una carrera animados por los gritos y las risas de los pequeños que los contemplan.
Además de estos haikus comentados, también queríamos destacar:
袖に白髪一本 冬の川。
…
Una cana en mi manga,
río de invierno.
–Francisco Barrios–
Río de invierno.
El agua tiembla suave
entre las hojas.
–Catalina Buadas–
Río de invierno
En el cristal del agua
se refleja el cántaro
-Idalberto Tamayo-
Río de invierno
los juncos solitarios
se inclinan fríos.
–Oscar Cuevas Benito–
Río de invierno.
El ciervo sobre la orilla
detiene su paso.
–Al Agus–
Recuerda que en la sección de invierno de nuestro kiyose, puedes descubrir muchos más términos kigo que pueden servir de inspiración para tus haikus:
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