Kigo: Atardecer de otoño (秋の夕, あきのゆう, aki no yū)

Atardecer de otoño (秋の夕, あきのゆう, aki no yū), atardecer otoñal o tarde de otoño (siempre que se vea como ese momento de cambio de color antes de dar paso a la noche), a diferencia de kigo de verano atardecer, trae consigo una cierta sensación de tristeza y melancolía. El frío se siente algo más intenso cuando el sol se oculta, el viento gana algo de fuerza y hace que las hojas restantes en los árboles tiemblen con más intensidad. El color del ocaso lo baña todo de ocres y rojizos que se acentúan con el brillo que susurran las hojas.

Este kigo crean una imagen que conmueve, independientemente de lo que lo acompañe, e intenta transmitir el paso del tiempo y la naturaleza transitoria de la vida.

Para representar su uso en el haiku, os compartimos dos nuevas traducciones.

立出る秋の夕や風ぼろし 野沢凡兆

Me pongo en marcha
en la tarde de otoño…
Y el viento es débil.

Nozawa Bonchō

En el primer haiku, obra de Nozawa Bonchō, el atardecer de otoño es un momento que genera melancolía, cierta tristeza y puede que hasta rechazo a los cambios. En este haiku, el poeta evidencia su partida en la tarde de otoño. Quizá esperase una respuesta distinta en el viento, más agradable, más firme, pero se encuentra con un viento frágil y desgastado que apenas se siente.

舟炙るとま屋の秋の夕哉 服部嵐雪

En la posada
donde las barcas se secan al fuego
¡Qué atardecer otoñal!

Hattori Ransetsu

Y en el haiku de Hattori Ransetsu, podemos ver la representación de una imagen que transmite relativa paz. El poeta se abandona al crepitar de las llamas de esas hogueras que secan los botes a la orilla del mar o a la orilla del lago. Un momento en el que el sol está próximo a ocultarse y la luz del fuego se mezcla con la luz del ocaso hasta volverse una sola. La emoción del poeta se hace palpable en su último verso: ¡qué atardecer!

Haikus de nuestro grupo creativo

Sin inspiración.
La tarde de otoño se hunde
en tabaco y sake.
-Santiago Kō Ryū Luayza

Cuando el poeta se siente solo, abandonado incluso por las musas, la frustración lo lleva a compartir su soledad con el tabaco y el sake. Quizá pretenda encontrar la inspiración cuando su mente haya desconectado aún más de la realidad. Siendo consciente de ello, escribe un haiku que atrapa la tristeza que acompaña a una tarde de otoño.

皮肉だなあ秋の夕に生きている
¡Qué ironía
estar vivo en esta
tarde otoñal!
-Francisco Barrios-

Este haiku nos suena a lamento y quizá a frustración. El poeta, conocedor de su delicada situación de salud, muestra su desconcierto ante la paradoja de estar vivo en un entorno que anuncia el fin. La tarde de otoño, que ya de por sí añade un matiz de fugacidad y ocaso entra en contraste con la emotiva reflexión sobre la propia vida del poeta.

Tarde de otoño.
Barriendo hojas secas
junto a la abuela.
Slodowska Curie

Pasar el tiempo con los abuelos nos llena de gratitud y nos enseña a valorar el momento y a aprender de todo cuando han vivido. La simple escena de barrer las hojas junto a la abuela transmite esa complicidad propia entre abuela y nieta. Barrer las hojas no solo arroja a la escena el crujir de las hojas al moverse, sino también la posible conversación que ambas están teniendo en ese momento.

Tarde de otoño,
la última hoja del chopo
la arranca el viento.
Alfonso Portillo-

Posiblemente el poeta haya visto ese chopo durante los días en los que el viente lo ha ido deshojando conforme avanzaba el otoño. En este momento, la última hoja se desprende y abandona la rama, dejando un árbol desnudo y expuesto, definitivamente, al final de la estación y al frío que llegará con el invierno. Esa hoja, también arrastra la emoción del poeta, que siente que algo llega a su fin.

Sobre las rodillas
ronronea el gato
tarde otoñal
Encarna Rodriguez

Con la llegada del frío que acompaña a los días cada vez más cortos del otoño, los gatos suelen acercarse más a las personas. Aprovechan los momentos de tranquilidad en el sofá para acercarse y tumbarse junto a nosotros, o a subirse encima nuestra para buscar calor y obligarnos a acompañarlos durante su descanso. ¿Quién se puede mover cuando un gato ronronea sobre sus rodillas?


Además de estos haikus comentados, también queríamos destacar:

Tarde de otoño,
crujen las hojas secas
bajo mis pies
Gabriel Merino

Atardecer de otoño,
junto al viejo castaño
una pareja besándose
Tomás Mielke

Lejos del terruño
con la mirada al sur
Tarde de otoño
Idalberto Tamayo

Tarde de otoño.
Entre juegos y risas
llegan a casa.
Myami Mong

Sobrevive
otra tarde de otoño
el castaño cortado
Samuel Cruz


Recuerda que en la sección de Otoño de nuestro kiyose, puedes descubrir muchos más términos kigo que pueden servir de inspiración para tus haikus:

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