Kigo: Noche estrellada ( 星月夜, ほしづきよ, hoshizukiyo)

Noche estrellada ( 星月夜, ほしづきよ, hoshizukiyo) es un kigo de otoño que evoca una escena de quietud y asombro, donde el cielo se extiende despejado, sin la presencia de la luna, permitiendo que la luz de las estrellas brille con más fuerza. En noches como esta, mirar al cielo puede provocar una sensación de sobrecogimiento en la que el contraste de las luces lejanas y la oscuridad infinita nos puede hacer sentir muy pequeños. Pero a pesar de la escasa luz que pueda haber, es suficiente la luz de las estrellas para dibujar las siluetas del entorno.

La belleza de esta noche se halla en su simplicidad. Es una noche que invita a la reflexión, al silencio, donde uno puede perderse mirando hacia arriba, siguiendo las constelaciones, y sintiendo la inmensidad del universo.

En estas noches, incluso las nubes tienen su papel, desplazándose de manera delicada, como pinceladas en el cielo, apenas visibles. Una noche única para componer poesía.

Muchos autores clásicos se inspiraron en esta noche para componer sus obras.

En esta ocasión os compartimos dos traducciones de poemas de Kobayashi Issa y Natsume Sōseki.

木がらしやこんにやく桶の星月夜 – 小林一茶

Viento frío de otoño.
Sobre el cubo de konnyaku
la noche estrellada.

Kobayashi Issa

En este haiku, el autor nos hace presenciar la inmensidad del cosmos a través de la simple mirada a un cubo de konnyaku (una preparación a base de konjac que resulta en una pasta gelatinosa). Una situación rural en la que el cielo sin luna abarca todo cuando existe.

原広し吾門前の星月夜 – 夏目漱石

En la noche estrellada
el campo se extiende
ante mi puerta.

Natsume Sōseki

De nuevo, el haiku de Sōseki nos acerca al hogar y nos sorprende con la majestuosa vista del firmamento tras la puerta de casa; como si ese umbral fuera lo único que nos separase del mundo celestial.

Haikus de nuestro grupo creativo

Noche estrellada,
en la cama soñando
con ser astronauta.
-Tomás Mielke

Quizá sea porque yo tuve un sueño similar en el pasada, quizá porque quienes crecimos mirando a las estrellas tengamos una sensibilidad especial hacia el firmamento… No lo sé. Este haiku despierta en mi la ternura del joven que, tumbado sobre la cama, percibe sobre sí ese sueño estrellado y sueña sin soñar (más bien desea) con alcanzar las estrellas.

noche estrellada,
han guardado silencio
hasta los niños
-Consuelo Orias-

Es normal esperar la revolución de los más pequeños en la noche. Ese griterío nervioso que acompaña al juego, las discusiones innecesarias buscando la razón, o las risas estridentes fruto de la inocencia. Sin embargo, ante la noche estrellada que lo encumbra todo, el silencio se hace dueño del momento. Hasta los niños callan.

Cielo sin luna.
En una noche estrellada…
partió el abuelo.
Slodowska Curie

Este haiku nos lleva a una noche oscura, quizá más triste que las demás noches por la falta de luna. Pero esa tristeza también se acentúa por el recuerdo del abuelo, que partió al más allá en una noche como esta. Por otro lado, la tristeza por su partida viene acompañada por esa infinidad de recuerdos con él, destellos felices semejantes a las estrellas.

Noche estrellada
tres gatos se persiguen
por los tejados.
Maria Garrido-

Ya sea para buscar cobijo o por alguna afrenta gatuna, la paz que nos deja la noche estrellada se ve alterada por la persecución de los gatos por los tejados. Sigilosos normalmente, los gatos pueden convertirse en un torbellino de ruidos espectrales cuando corren en la noche. En esta ocasión, como sombras bajo las estrellas.

Noche estrellada.
La Osa Mayor flotando
sobre mi sopa.
Santiago Kō Ryū Luayza

Cuando la noche es oscura por la falta de luna y las estrellas brillan con fuerza en el cielo, cualquier superficie cristalina y quieta puede servir de espejo. En este caso, el poeta se sorprende ante la noche estrellada al ver La Osa Mayor flotando en su sopa.
Sobre la sopa, en el cielo. Sobre la sopa, dentro del cuenco.


Además de estos haikus comentados, también queríamos destacar:

Noche estrellada.
El canto de unos grillos
rompe el silencio
Florita Morgado Terrón

Todo es silencio.
el quieto lago refleja,
la noche estrellada.
Al Agus

Noche estrellada
Hoy sólo la pipa
me hace compañía
George Goldberg

Caminando,
quisiera desvanecerme
en la noche estrellada.
Alfonso Portillo

Noche estrellada.
Toda la inmensidad
cae en los pinos.
Alejandro Zapata Espinosa


Recuerda que en la sección de Otoño de nuestro kiyose, puedes descubrir muchos más términos kigo que pueden servir de inspiración para tus haikus:

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