Margarita (雛菊, ひなぎく, hinagiku) es un kigo de primavera que hace referencia a una planta perenne de la familia de las compuestas originaria del oeste de Europa. La margarita brota con tallos que emergen entre las hojas basales, cada uno coronado por una sola flor. Su centro amarillo, destaca por su brillo y ofrece una vista que sugiere ternura. Ese color tan similar al de los polluelos es el que le dio su nombre en japonés (hinagiku, que puede traducirse como crisantemo-polluelo).
Gracias a su prolongado período de floración, también recibe los nombres de crisantemo de larga vida (延命菊, chōmeigiku) y crisantemo perenne (長命菊,enmeigiku), reflejando su perdurable presencia.
Añadimos esta información muy interesante sobre la margarita que nos comparte María Ontenient: «las margaritas, en realidad, son inflorescencias y lo amarillo del centro no son estambres, sino pequeñas flores.
Para saber más: https://aeac.science/anterior/la-margarita-no-es-una-flor/
A modo de ejemplo, os comparto dos nuevas traducciones en la que aparece este kigo:
小さき鉢に取りて雛菊鮮かに – 篠原温亭
Lucen radiantes
las margaritas recogidas
en el pequeño cuenco.
Ontei Shinohara
Lo grande, es grande. Y lo pequeño, si lo miramos de cerca, también es grande. Este era uno de los consejos que Shiki nos dejó a todos los que vinimos después a recorrer el camino y también es uno de los consejos que siempre sugiero tener presente en la escritura de haiku. No nos limitemos solo al bulto, a lo que nos llena los ojos: en lo más pequeño de la escena es esconde todo un universo, un sinfín de posibilidades tan grande como lo cerca que queramos verlo.
Así, en este haiku de Ontei Shinohara, las margaritas en el pequeño cuento, brillan casi de la misma forma que lo harían en el campo, al aire libre; sugiriendo que el pequeño cuenco es tan grande como la tierra misma. La atención dirigida a las margaritas, a las escasas margaritas que recoge el cuenco, nos sugiere una emoción enorme al encontrarlas fuera de su entorno natural, en un espacio tan pequeño, sin distracción alguna.
¿Qué te sugiere a ti este verso?

Haikus de nuestro grupo creativo
Senda del templo —
Brilla en el espino
una margarita
-George Goldberg–
El espino se presenta ante nosotros como un elemento limitante, que nos impide avanzar o alcanzar aquello que se oculta en su interior o tras él. Ahí, destaca la margarita, que crece y florece entre espinas sin importarle nada. Quizá esa imposibilidad para alcanzarla, esa belleza oculta entre lo doloroso o limitante… Quizá uno de esos momentos en los que la idea de margarita está tan cerca de la realidad de la flor.
Solitaria.
Sobre la tumba del abuelo
la margarita.
–Al Agus-
La soledad del primer verso puedo vincularse rápidamente a la flor que se encuentra sobre la tumba del abuelo. Pero esta soledad también puedo hablar de la soledad de quien visita la tumba, la soledad de la escena, la soledad de la tumba… Y en soledad, la tumba, la margarita y nuestro poeta, comparten la escena.
En la charca
se reflejan las margaritas,
y la luna llena.
-Alfonso Portillo–
La luna llena de este haiku nos invita a pensar en la noche cerrada, pero ese reflejo de las margaritas y la luna, me hace pensar en los anocheceres de cielos claros en los que la luna es visible cuando el sol desaparece por completo pero el azul claro del cielo aún no se ha despedido. En ese tapiz y con su luz de noche de primavera, las margaritas próximas a la charca se reflejan en el agua, la luna que espera a brilla con fuerza, también lo hace. Y cuando la noche lo ocupe todo, quizá solo la luz de la luna sea lo único que devuelva la charca.
Además de estos haikus comentados, también queríamos destacar:
Sol de mediodía
Margaritas en el jardín
desde la ventana
-Miguel Àngel Beltràn Gòmez-
Las mariposas
entre las margaritas
revolotean.
–Jovita Briones Barbadillo–
Se yergue,
apenas cesa el viento,
la margarita.
-Samuel Cruz-
Zumbido de abejas.
Jardín de margaritas
sobre el lienzo.
-Slodowska Curie-
Luz temprana,
se inclina una margarita
bajo una abeja
–Eva Otero–
Se va la tarde
y entre las margaritas
el sol se esconde.
–Oscar Cuevas Benito–
知らぬ間に新幹線過ぎ雛菊かな。
Indiferente
al paso del tren bala—
la margarita.
–Francisco Barrios–
Recuerda que en la sección de primavera de nuestro kiyose, puedes descubrir muchos más términos kigo que pueden servir de inspiración para tus haikus:
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