Séptimo día 七日 (なぬか, nanoka) o día siete es un kigo de la estación de Año Nuevo que marca un antes y un después en la percepción de esta festividad tan especial en Japón.
Este día, determina el final del periodo conocido como 松の内 (まつのうち, matsu no uchi), durante el cual se conservan las decoraciones de Año Nuevo, como las ramas de pino. También, es momento de volver al trabajo y a los estudios. Además, dados los excesos que se toman en cuanto a comida y bebida durante los días de fiesta, este séptimo día también está vinculado con la preparación de la sopa de las siete hierbas (七草粥, ななくさがゆ, nanakusa gayu), que se elabora con siete hierbas comestibles que crecen en la naturaleza durante la primavera y que se toma con el propósito de dar descanso al sistema digestivo y para desear salud y longevidad de cara al año que empieza.
A modo de ejemplo, compartimos dos haikus de Matsuo Bashō donde se incluye esta palabra estacional.
花咲て七日鶴見る麓かな – 松尾芭蕉
Se abren las flores
y en el séptimo día, la grulla
mira al pie de la montaña.
Matsuo Bashō
A pesar del frío que pueda hacer a principios de año, el sol puede dar un respiro a la vegetación que, al bañar a las flores de invierno, se abren para recibir su luz. En este séptimo día del año, la grulla mira hacia el pie de la montaña. ¿Habrá visto algo o simplemente contempla el despertar de los colores bañados por la luz del día?
みしやその七日は墓の三日の月 – 松尾芭蕉
¿Pudiste verlo?
Aquel séptimo día, la luna creciente
iluminando las tumbas.
Matsuo Bashō
Con expresión de asombro, el poeta cuestiona si alguien más pudo ver la luna de aquella noche del séptimo día. Creciente y tan delgada que sugería ser una brizna plateada al viento, la luna de tres días iluminaba el cementerio con su tenue luz.

Haikus de nuestro grupo creativo
séptimo día,
solo un polvorón en la bandeja
que nadie quiere
-Álvaro Miguel Ortega–
Todos los años ocurre lo mismo al final de las fiestas. Siempre queda algún dulce típico en el centro de mesa que acaba siendo olvidado durante días e incluso semanas. El de la vergüenza, el último dulce sigue ahí siete días después de la última cena importante. Y aun siendo consciente el poeta de que el dulce se encuentra allí, ahí lo deja un día más. ¿Quién sabe? Quizá acabe acompañando a algún café de media tarde.
Séptimo día,
un petirrojo canta
al amanecer.
-Eva Otero-
El canto del petirrojo capta la atención de nuestra poeta. Esto me hace pensar que ese petirrojo también es el primer petirrojo que escucha ese año. ¿Fue el día siete el que atrapó la atención y buscó un vínculo con la naturaleza o fue la naturaleza en el canto del petirrojo quien nos sobrecogió y nos hizo ser conscientes de que han pasado siete días desde Año Nuevo?
séptimo día,
en el tazón humeante
tan solo caldo
–Consuelo Orias–
Seguramente, a la poeta ya no le apetecía seguir el frenético ritmo de comidas de los días anteriores y ha preferido un plato ligero y reconfortante. Una sopa caliente que hace más llevaderos los helados días de enero y que asienta el cuerpo para retomar, pasado el día siete, la rutina.
A día siete,
el sonido de las olas
también este año.
–Alfonso Portillo-
Este haiku sugiere que el poeta vaija a la costa por fin de año y que permanece allí algunos días. Quizá sea un viaje para visitar a la familia o una tradición en la que seres queridos se encuentran en un lugar elegido cerca del mar. Sea como sea, vuelve otro día siete con el monótono y agradable sonido de las olas.
Séptimo día
el llanto de un niño
Frente a la escuela
–Ani Salna–
Después del día de Reyes, hay muy pocos niños que quieran volver a la escuela. Se disfrutan muchísimo esos días festivos en torno al Año Nuevo, por lo que la vuelta a la rutina y a las responsabilidades puede hacer que algunos pequeños se lo tomen muy a mal. En este caso, la poeta captura el momento en el que un pequeño, frente a la escuela, rompe en llanto para expresar su negativa.
Además de estos haikus comentados, también queríamos destacar:
En silencio
la niebla cubre el bosque
Día siete.
–Encarna Rodriguez–
Mi barriguita
impide ver la báscula
el séptimo día.
–Tomás Mielke–
Restos del roscón,
en el séptimo día,
con un café…
-Luly/Lu-
Al séptimo día
con el alba y brisa fresca
me siento a ver las nubes.
–Lesly Canales–
Séptimo día.
No hay sopa que calme
estas viejas tripas.
–Santiago Kō Ryū Luayza–
Séptimo día.
pan recién horneado
y el sol brillando.
–Sara Elena MO–
En la basura
del séptimo día
moños de regalos
–Jose Luis Solis Lopez–
Recuerda que en la sección de Año Nuevo de nuestro kiyose, puedes descubrir muchos más términos kigo que pueden servir de inspiración para tus haikus:
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