Kigo: Espantapájaros (案山子 , かがし, kakashi)

El espantapájaros (案山子 , かがし, kakashi), una figura inerte en los arrozales, evoca imágenes de quietud, resistencia y protección bajo el cielo otoñal. Su presencia es más que una simple barrera para las aves; se convierte en un símbolo de la soledad y del paso del tiempo. Hecho de paja, con ropas viejas que cuelgan de sus extremidades, el espantapájaros se yergue como un guardián solitario, inmóvil, mientras las estaciones cambian a su alrededor.

En los campos de arroz, el viento de otoño agita sus ropas desgastadas, haciéndolo parecer, por momentos, casi vivo. Sus ojos vacíos, a veces dibujados o simplemente sugeridos por la estructura improvisada, miran a lo lejos, siempre vigilantes, aunque incapaces de actuar. En las mañanas cubiertas de neblina, el espantapájaros se confunde con la bruma, su figura desdibujada, como un guardián que ha olvidado su propósito.

Antaño, el espantapájaros no solo era una figura hecha de paja y ropa; se adornaba con cabezas de pescado y carne quemada, una advertencia aún más primitiva y visceral para ahuyentar a las aves y otros animales. Con el tiempo, esta práctica desapareció, pero la esencia de su función permaneció: un defensor de los cultivos, una barrera simbólica entre la naturaleza y el esfuerzo humano.

Al caer la tarde, la luz del crepúsculo acentúa su figura solitaria, proyectando sombras largas que parecen alargarse infinitamente sobre los campos. En noches tranquilas, el espantapájaros se funde con la oscuridad, su silueta apenas perceptible, como un recordatorio mudo de la vigilancia continua. En algunos haikus, se convierte en una metáfora de la espera, del desgaste, de una vida al borde del olvido. Y en otros se puede apreciar cierto toque cómico y entrañable en la imagen que sugieren.

試みに案山子の口に笛入れん正岡子規

Solo por probar
pongo una flauta en la boca
del espantapájaros.
Masaoka Shiki

En este haiku de Shiki, el autor prueba a poner en la boca del espantapájaros una flauta de forma cómica para intentar que produzca una música, quizá la música del otoño que guardan en su interior.

ひつぢ田の案山子もあちらこちらむき与謝蕪村

En el arrozal
el espantapájaros mirando
aquí y allá.
Yosa Buson

La imagen que decribe Buson es mucho más clara y visual: en el arrozal, el espantapájaros mecido por el viento, mirando a distintas partes.

Haikus de nuestro grupo creativo

Campos de arroz
los espantapájaros vestidos
de primavera.
-Agustin Alberto Subirats

La ropa de primavera no está reservada solo para las personas. En esta ocasión, aprovechando la estación de las flores, los dueños de los espantapájaros han decidido vestir los espantapájaros con prendas primaverales (que seguro les quedaban pequeñas o estaba muy gastadas), ya sea para reemplazar las antiguas o porque han instalado nuevos espantapájaros en los campos de arroz.

Aguanta el viento
el espantapájaros
Vuela el sombrero
-Luly/Lu-

Firmes ante cualquier adversidad climática, los espantapájaros resisten el duro fío del invierno, el calor sofocante del verano, las lluvias y las tormentas, e incluso el viento intenso. Sin embargo, como puede pasarle a cualquiera en un día de fuertes rachas de viento, su sombrero ha salido volando.

En los trigales
baila el espantapájaros
al son del viento.
Maria Garrido

De nuevo, un haiku en el que el viento es el causante de las acciones del espantapájaros. Unas acciones que lo asemejan a una persona. Quizá por falta de una buena sujeción al suelo o porque el tiempo ha provocado que su estructura ceda, el viento mece a la figura de un lado a otro, simulando un baile acompasado sobre las plantaciones.

Sobre los brazos
del viejo espantapájaros
ocho cuervos.
Tomás Mielke-

A pesar de su nombre, el espantapájaros suele hacerse amigo de algunas aves. Y los cuervos, aves que por lo general tienen un ingenio y astucia que destaca sobre muchos otros animales, utilizan al espantapájaros como un lugar de descanso. En esta ocasión el poeta, sorprendido, cuenta hasta ocho cuervos sobre sus brazos.

Ha florecido
en el espantapájaros
la enredadera
Idalberto Tamayo

¿Cuánto tiempo llevará el espantapájaros, quieto, en aquel lugar? El suficiente para que las enredaderas los hayan cubierto para ofrecerles sus flores durante la primavera. Una imagen que muestra cómo la vegetación acaba incorporarse a todo cuanto encuentra a su paso.


Además de estos haikus comentados, también queríamos destacar:

Ya oscurece…
Sólo, el espantapájaros
entre la milpa.
Myami Mong

En la cabeza
del espantapájaros
una paloma
Florita Morgado Terrón

Viejos guardianes
Los espantapájaros
casi sin ropa
George Goldberg

Lluvia de otoño.
Tres gorriones se refugian
en el espantapájaros.
Santiago Kō Ryū Luayza

Dos mirlos picotean
el corazón de paja
del espantapájaros
Samuel Cruz


Recuerda que en la sección de Otoño de nuestro kiyose, puedes descubrir muchos más términos kigo que pueden servir de inspiración para tus haikus:

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