Tarde de verano (夏の夕, なつのゆう, natsu no yū) es un kigo de verano que hace referencia a esas tardes que parecen no terminar nunca. El momento en el que el sol se pone, pero aún el cielo refleja la luz del día.
Cuando se usa este kigo, se suele representar el momento del día en el que el calor sofocante de la mañana y la tarde empieza a desvanecerse conforme se acerca la noche. Habla de esas horas de luz que perduran en el ocaso y que parecen no dejar que el día termine.
Durante las tardes de verano, las actividades son mucho más llevaderas, apetece salir a pasear, los niños juegan en la calle, empiezan a reunirse las personas en las calles de los pueblos para pasar la tarde al fresco característico del fin del día. Este momento del día suele estar acompañado por el sonido de las olas de mar o el tintineo de las campanas de verano (fūrin).
Para representar el uso de este kigo, volvemos a compartir dos haikus desde haisi.com que traducimos para que puedas captar el mensaje que su autor o autora quería transmitir.
仏壇に滝落ちる音夏夕べ – 植村金次郎
Desde el altar budista
el sonido de la cascada.
Tarde de verano.
– Uemura Kinjirō –
Cerca de lugares con un elevado vínculo con lo espiritual, los sonidos se acentúan y se perciben con mucha más claridad. En este haiku, el ruido del agua de la cascada, esa agua de verano, se percibe puro desde el altar budista.
En otras ocasiones, basta con nombrar un sitio concreto que sea conocido por los lectores para percibir con claridad la imagen:
清水坂きよみずを下れば祇園夏夕べ – 元田千重
Bajando la colina
de Kiyomizu, en Gion,
Tarde de verano.
– Motoda Chie –
En el haiku, se hace referencia a la última colina hasta alcanzar el templo Kiyomizu, desde el distrito de Gion. Una vez que bajas del templo, la tarde de verano nos cautiva.

Haikus de nuestro grupo creativo
Estos son los haikus compartidos por nuestro grupo privado en Facebook en el que este kigo es protagonista.
Tarde de verano,
en la plaza del pueblo
reunión de mayores.
–Tomás Mielke–
Cuando cae la tarde y la brisa fresca de verano empieza a sentirse en las calles, los mayores siempre buscan un lugar de encuentro para pasar las últimas horas del día. Incluso cuando la plaza del pueblo queda vacía, podrás encontrar a algunas familias reunidas en las puertas de sus casas, sentados en sillas bajas e, incluso en el suelo, charlando, compartiendo anécdotas o, simplemente, esperando a que la temperatura baje lo suficiente para que la noche acompañe al sueño.
Tarde de verano.
Oigo ya el esperado rumor
de la posada.
-Santiago Kō Ryū Luayza-
Cuando cae la tarde y el calor amaina, la gente comienza a salir a la calle a hacer los recados, a pasear por los alrededores y a compartir el tiempo con conocidos en los bares de la zona. Este haiku nos invita a remontarnos atrás en el pasado, cuando nos teníamos que dejar llevar por el sonido del lugares para intuir qué podríamos encontrar allí. Quizá, en esa posada, volvamos a encontrarnos, en esta tarde de verano, con esas caras conocidas de la otra vez.
Vienen a beber
los cervatillos al lago,
tarde de verano.
–Agustin Alberto Subirats–
Cuando cae la tarde y el calor es soportable, algunos animales comienzan a dejarse ver en algunas zonas. En esta ocasión, el poeta contempla cómo unos cervatillos se acercan al lago para beber y recibir las últimas horas de luz que el día de verano ofrece sobre el agua.
Tarde de verano:
de un plantío al otro
los cantos del tinguilillo
–Samuel Cruz-
El estridente canto del tinguilillo nos sorprende en la tarde de verano, de aquí para allá, de un lugar a otro, como si el viento no solo arrastrase el sonido de la voz de las aves sino que también las mueve sin parar por esta gran extensión de tierra que abarca todo cuanto alcanza nuestra vista. Quizá el canto venga animado por el descenso de las temperaturas. Quizá solo anuncie el fin del día.
Tarde de verano
Lentas y largas sombras
Sobre el jardín
–Jorgelina Hazebrouck–
Los días del verano son largos y, en ocasiones, se hacen muy pesados. Tanto que las sombras apenas parecen avanzar para dar un respiro al calor sofocante que hace bajo la luz del sol. Durante la lenta tarde, en lo que el sol termina de ocultarse, las sombras se hacen largas, inalcanzables, pero también de forma lenta. En este haiku, las sombras parecen tener consciente propia y extenderse, alejándose del sol, sobre el jardín.
Recuerda que en la sección de Verano de nuestro kiyose, puedes descubrir muchos más términos kigo que pueden servir de inspiración para tus haikus:
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