La sombrilla o parasol (日傘, ひがさ, hisaga) es un kigo de verano que se puede vincular a esos momentos de sol intenso en los que es necesario cobijarse bajo una sombra para soportar el estar a la intemperie.
Este tipo de sombrillas suelen ser más ligeras, aunque hoy en día se pueden utilizar para el mismo fin los paraguas de mano. Antiguamente, la sombrilla o hisaga se fabricaban con trazas de bambú y papel que, a diferencia de las que se utilizaban para protegerse de la lluvia, no se les aplicaba ninguna grasa o agente hidrofóbico.
En los países asiáticos es más frecuente salir a la calle con este tipo de utensilios para protegerse del sol que en países occidentales, aunque poco a poco y dada la concienciación que existe hoy en día sobre las medidas de protección a los rayos ultravioleta cada vez es más común ver a personas con sombrillas de mano en los días más calurosos del año.
Y aunque podamos encontrar sombrillas de múltiples formas y colores, las más frecuentes son las de color blanco, siendo también un kigo de verano el término “sombrilla blanca”.
A modo de ejemplo, os comparto estas dos traducciones de haikus obtenidos de la plataforma haisi.com:
白日傘薔薇のアーチに来てたたむ-増田富子
Una sombrilla blanca,
al pasar bajo el arco de rosas,
se cierra.
-Masuda Tomiko-
放散の土間に倒れし白日傘-山尾玉藻
En la entrada
una sombrilla blanca
cae sobre el suelo de tierra.
-Yamao Tamamo-

Haikus de nuestro grupo creativo
Estos son los haikus compartidos por nuestro grupo privado en Facebook en el que este kigo es protagonista.
luz de mediodía,
en la sombrilla florida
destellos del lago
–Álvaro Miguel Ortega–
Cuando el sol brilla con fuerza, se pueden apreciar algunos destellos que provienen de fuentes de agua como el mar, un río o, como en este caso, el lago. Estos destellos, normalmente como lenguas finas y ondulantes suelen crear un mosaico móvil sobre las superficies en las que se proyectan. En este caso, los podemos percibir sobre la tela de la sombrilla de flores. Un movimiento que da vida a esas flores inmóviles impresas en la tela.
el sol se pone
la sombrilla de playa
Se va con la ola
-Josep Yvyrapohára-
El final del día suele venir acompañado de un viento agradable y una subida de la marea. En las zonas donde el calor del verano aprieta, esta sensación invita a alargar todo lo posible las tardes de playa. Sin embargo, ya sea por despiste o porque un vendaval haya arrastrado alguna sombrilla, con la puesta de sol nuestro poeta se percata de que una sombrilla de playa se pierde mar adentro, llevada por las olas.
Tarde sofocante,
La gata también se refugia
bajo mi sombrilla.
–Santiago Kō Ryū Luayza–
Los gatos son uno de esos animales que cuando llega el calor saben muy bien dónde buscar un lugar fresco para pasar el rato. En este haiku, nos encontramos con que el felino ha decidido acompañarnos bajo la sombra de nuesetra sombrilla. Puede que no sea el lugar más fresco y que solo esté buscando compañía. Sea como sea, siempre es enternecedor compartir un espacio acogedor con un gato.
al son del viento
se eleva por el aire
una sombrilla
–Slodowska Curie–
Cuando el viento se alza con más fuerza de la habitual es frecuente que arrastre cosas que, normalmente, no se moverían. Las sombrillas, sobre todo las más pequeñas, son las candidatas ideales para que una ligera brisa las arranque de las manos a esos dueños despistados. En este caso, nadie sabe de dónde vino esa sombrilla que, ahora, la poeta contempla flotando en el aire, al ritmo del viento.
Empuja el viento
a la sombrilla blanca,
bajo el puente.
–Alfonso Portillo–
Este haiku parece una continuación del anterior. Una vez el viento arrastra una sombrilla, el destino que le depara es incierto. En esta ocasión, la lleva, rodando y golpeando el suelo en cada una de sus puntas en dirección al puente. Golpe a golpe, el viento consigue arrastrarla debajo de la infraestructura, donde le depare un nuevo viaje siguiendo el flujo del río.
Disfruta de otros kigos de verano en:
Recibe cada nueva publicación
en tu buzón:
La senda del haiku es un proyecto autofinanciado que busca difundir el arte del haiku de forma gratuita y con un propósito benéfico. Todo el contenido, los eventos y las colaboraciones son posibles gracias a la pasión y al esfuerzo personal.
Para seguir ofreciendo una plataforma de calidad y expandir nuestras iniciativas solidarias, necesitamos tu colaboración.
Cada contribución, por pequeña que sea, nos acerca a nuestro objetivo.
Tu apoyo nos permite mantener el sitio, crear nuevo contenido y asegurar que este espacio siga siendo un faro de creatividad y solidaridad para todos.
Conviértete en mecenas y ayúdanos a seguir creciendo.
También, puedes suscribirte en Facebook:
Suscríbete en nuestra página de Facebook por 0,99€ al mes:
Recibe cada nueva publicación
en tu buzón:
La senda del haiku es un proyecto autofinanciado que busca difundir el arte del haiku de forma gratuita y con un propósito benéfico. Todo el contenido, los eventos y las colaboraciones son posibles gracias a la pasión y al esfuerzo personal.
Para seguir ofreciendo una plataforma de calidad y expandir nuestras iniciativas solidarias, necesitamos tu colaboración.
Cada contribución, por pequeña que sea, nos acerca a nuestro objetivo.
Tu apoyo nos permite mantener el sitio, crear nuevo contenido y asegurar que este espacio siga siendo un faro de creatividad y solidaridad para todos.
Conviértete en mecenas y ayúdanos a seguir creciendo.
También, puedes suscribirte en Facebook:
Suscríbete en nuestra página de Facebook por 0,99€ al mes:

Deja un comentario