Versos perdidos: nevada nocturna

En algunas regiones las nevadas se vuelven frecuentes, en otras ven la nieve por primera vez y, en muchas otras, con suerte pueden imaginar la nieve en base a recuerdos del pasado. Sin embargo, la simple idea de una nevada nocturna ya es suficiente para inspirarnos.

El primer verso del haiku de Álvaro Moa:

nevada nocturna,
entra al templo y se sacude
un gato flaco
Álvaro Moa

Ha dejado una amplia colección de versos de los cuales os traemos una pequeña selección.

¿Qué te inspira a ti esta primera nevada? ¿Nos dejas en comentarios un haiku que comience igual que el anterior?

Te leemos.

A continuación, algunos de los haikus que comparten el tercer verso desde el reto propuesto en nuestro grupo privado:

Nevada nocturna.
Está el puchero hirviendo
en la cocina
Florita Morgado Terrón

Nevada nocturna
el limpiaparabrisas
no da abasto.
Maria Garrido

雪の夜や鹿の残せし黄のしみ。
Nevada nocturna;
tras los venados quedan
charcas amarillas.
Francisco Barrios

Nevada nocturna.
Un zorzal picotea
en mi jardín.
Catalina Buadas

Nevada nocturna.
La niña emocionada
bajo el zaguán.
Gabriela Morales

Nevada nocturna,
entre cartones deshechos,
un vagabundo.
Rosana Aparicio Sanz

Nevada nocturna
De dos en dos las huellas
del cervatillo.
Agustin Alberto Subirats

Nevada nocturna,
sobre la encimera,
castañas asadas.
Xili Molina

nevada nocturna,
el jardín aún más rústico,
tan silencioso
Luly Lu

Nevada nocturna
en la fuente del jardín
cruje un cristal.
Maritza Nuez Diaz

Nevada nocturna
la abuela tejiendo
el último gorro.
Justy Quiroga Muñoz

nevada nocturna,
parece otra la aldea
Esta mañana
Josep Yvyrapohára

Nevada nocturna
se borran lentamente
las huellas del día
Sara Elena Mendoza Ortega

Nevada nocturna
del muñeco de nieve
se ve el sombrero
Eva Otero

Nevada nocturna,
la montaña se confunde
entre las nubes
Jorgelina Hazebrouck

Nevada nocturna
blanquea el pastizal
El té está listo
George Goldberg

Nevada nocturna,
aterido de frío
cuento las horas.
Alfonso Portillo

Nevada nocturna,
nadie se percata del anciano
tumbado en el banco.
Tomás Mielke

Nevada nocturna.
Quiere salir el perro
pero retrocede.
Felisa Zicari

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