I semana de la poesía. Marzo de 2025

Después de la publicación del número 6 de Hotaru (que podéis descargar en nuestra liberaría totalmente gratis), quisimos hacer una pausa en la dinámica de retos y convocatorias que íbamos celebrando casa semana con el objetivo de reorganizar parte del contenido que nos quedaba pendiente, así como para planificar todo el trabajo que desarrollaremos hasta el próximo mes de junio.

Para ofrecer un espacio donde las personas que nos leen a diario pudiesen encontrar un espacio en el que desarrollar su creatividad, surge este reto semanal que llamamos «La semana de la poesía». Aunque después de ver el enorme éxito que tienen estos retos intensivos, hemos decidido que no sea «la semana», sino «una semana». De esa forma, os presentamos en este artículo la selección de haikus de la I semana de la poesía celebrada durante la primera semana de la primavera de 2025.

Primer día. Llega la primavera

La primavera llega a mi tierra con el sonido del agua, ya sea en la lluvia o en las fuentes de las plazas bordeadas por naranjos. En esos naranjos empiezan a estallar las flores de azahar para que su aroma lo alcance todo.

Y en esa sensación primaveral el vertiginoso vuelo de la golondrina cuya sombra destella en las superficies cristalinas de las fuentes.


huele a azahar,
sobre el Guadalquivir
las golondrinas
Josep Yvyrapohára

Por el patio,
junto al viento vernal,
el olor del ajenjo
Jonay Martín

Brota la acelga
en la huerta de papá.
Llovizna fina.
Marisa Gioacchini

Fin del silencio
El bosque de primavera
vivo otra vez
George Goldberg

Un gato blanco
sobre pétalos de rosas
contempla el templo
Miguel Àngel Beltràn Gòmez

Aun hace frío
este día de primavera,
suave oleaje.
Alfonso Portillo

Sobre la acera
flotan en los charcos
nubes blancas.
Tomás Mielke

La flor de azahar
se inclina bajo el peso
de un caracol
Eva Otero

Vuelve el verde
y el color de las flores
a la pradera
María De Lourdes Rocha Jiménez

Zumbidos de abejas
De regreso a casa saltando
los mismos charcos
Idalberto Tamayo

Al fin declaran
el final del invierno
las camelias
Luly/Lu

Entre las ramas
y la hierba mojada…
El primer pétalo.
Slodowska Curie

グラス屋根響くくちばし啄木鳥。
Pelea de picos
sobre el invernadero—
tac, tac, tac, tac.
Francisco Barrios

Ropa de lana:
en bolsas con naftalina–
Ya es primavera
Jorgelina Hazebrouck

Último patinar
sobre la laguna helada.
Trinan rayaditos.
Santiago Kō Ryū Luayza

Huele a jazmín
Mi vestido tendido
flota en el aire
Sara Elena MO

en el alambre,
junto al vuelo de sábanas…
¡la mariposa!
Consuelo Orias

Frescor de abril,
se ahoga una abejita
en el estanque.
Samuel Cruz

Segundo día. La sombra como refugio

Cuando el sol quema y casi hace imposible caminar por las calles, encontrar un callejón donde las macetas cubren las fachadas o donde el sol es incapaz de encontrar hueco para quemar el asfalto, puede convertirse en un oasis.

Este calor abrasado y ese sol intenso también pueden ser fuente de inspiración. La sombra que nos cobija del calor, también nos puede traer instantes únicos que pueden atraparse en un haiku.


Una hormiga
descansa a la sombra
de un clavel.
Tomás Mielke

Vienen y van
las sombras de las nubes.
Como las olas.
Pilar Roselló

Sorbo a sorbo…
los lengüetazos del gato
en el charquito.
Samuel Cruz

sólo un instante
ha durado la gota
sobre la acera
Consuelo Orias

Sobre el mármol,
un rinconcito de sombra—
Ronca el perro…
Jorgelina Hazebrouck

Canta el gorrión
en la frescura del bosque.
sopla el viento.
Slodowska Curie

Escucha absorto
el canto de las dunas,
bajo la jaima.
Alfonso Portillo

Calle desierta
solo queda un perro
bajo la sombra.
Oscar Cuevas Benito

Tórrida tarde
bajo la sombra del árbol
descansa el perro.
Maria Garrido

Sol abrasador.
Susurros de los álamos
bajo sus sombras.
Myami Mong

炎天や松に押し合う鳥たちよ。
Cielo deslumbrante—
en la fronda del pino,
oh, tantos pájaros.
Francisco Barrios

Por fin la noche
cuando ya todo es sombra,
solo la luna.
Jovita Briones Barbadillo

Echadas en fila
a la sombra del poste,
cinco ovejas.
Santiago Kō Ryū Luayza

Tercer día. Recuerdos eternos

Hay momentos que duran apenas un suspiro, pero que se quedan grabados en nuestra memoria para siempre: el brillo de una estrella fugaz, un rayo, un arcoíris que se dibuja en la lluvia, el color del cielo justo antes de ocultarse el sol, una mirada, la primera palabra, el último adiós…

El haiku también permite capturar esos momento únicos.

Sobre las ramas
los mirlos jugueteando,
brisa de estío.
Tomás Mielke

Al despertar
iluminada por el rayo
luna de invierno
Miguel Àngel Beltràn Gòmez

Al amanecer
Tras las vieja ventana
El abejorro
Hector Gerardo

En el riachuelo…
Tantos sapos gordos
cómo piedras.
Myami Mong

Rumor de olas,
la luna llena sobre el mar
sin gaviotas.
Alfonso Portillo

Por aquí y allá…
Las primeras mariposas
dejan sus capullos.
Slodowska Curie

Se va la tarde
Todo el cielo es violeta
un solo instante
Sara Elena MO

atardeciendo,
el mar embravecido
llega al portal
Consuelo Orias

夏夜や潮の囁き肌よぎる。
Noche de verano;
el rumor de la marea
roza la piel.
Francisco Barrios

Pozo profundo
Tirar la piedra y esperar
Tarde de otoño
Idalberto Tamayo

Tras la tormenta
vuelve la calma al lago.
Luz de la aurora.
Al Agus

Duerme en la cuna:
Nuevos ruidos se escuchan
en el silencio.
Luly/Lu

Luna de esta noche
El humo de la pipa
va a su encuentro
George Goldberg

Viaje de verano,
el zumbar de la mosca
atrapada en el cristal.
Samuel Cruz

Un llanto agudo
en la sala de partos.
Primeros brotes.
Santiago Kō Ryū Luayza

Cuarto día. El momento sin verbo

Cuando no hay acción en el haiku, el movimiento de los elementos los pone quien lo lee… Nos desprendemos de ese movimiento y dejamos que la acción se presente libre de las ataduras del verbo.

Tras el ocaso,
la luz de la ciudad
en la gota de agua.

Antonio J. Ramírez Pedrosa

Brisa de otoño
las hojas en el aire
sin rumbo cierto
Oscar Cuevas Benito

Entre las flores
una mariposa blanca,
solo silencio.
Tomás Mielke

Al fin el sol
en las ramas desnudas
brotes de marzo
Eva Otero

tras la lluvia,
sobre hojas de menta
caracolillos
Consuelo Orias

Ni una brisa,
nieve en los prados
también en marzo.
Alfonso Portillo

Fin del otoño.
Las flores amarillas
junto al estanque.
Catalina Buadas

La misma hora
en el reloj de pared
año tras año
María De Lourdes Rocha Jiménez

Todo brumas,
después de los cipreses,
el campo santo.
Idalberto Tamayo

en el ocaso,
ni una luz en el valle,
ni un solo canto
Consuelo Orias

Mañana fresca
baba de caracoles
sobre el mosaico
Jorgelina Hazebrouck

Dos golondrinas
solitarias en la cornisa.
Brisa de invierno.
Slodowska Curie

Noche de luna,
murmullo de agua
en el riachuelo.
Maria Garrido

天窓や桜のごとく鳩糞。
Por el tragaluz
—como pétalos de cerezo—
caca de paloma.
Francisco Barrios

Luz otoñal
Hasta las sombras del lago
bajo su brillo
George Goldberg

Nubes de primavera.
Erguidos, los tulipanes,
menos uno.
Santiago Kō Ryū Luayza

Viento de otoño
sobre el camino viejo
la hojarasca.
Al Agus

Horas de insomnio.
En mitad de la noche
sólo tiniebla.
Luly/Lu

Quinto día. El silencio que queda

En ocasiones hay ruidos que nos atrapan y captan nuestra atención. Nos hacen olvidar el ajetreo de nuestro alrededor y nos envuelven en un halo que nos abstrae de todo lo demás. Y cuando esos sonidos terminan, el silencio que dejan se impone a todo durante un breve instante de tiempo.

Los zorzales
corretean entre olivos,
cae una aceituna.
Tomás Mielke

A pesar de la guerra
la luna ilumina el cielo
en silencio
Miguel Àngel Beltràn Gòmez

Súbitamente
del silencio al cacareo
de una gallina
Idalberto Tamayo

Luna de marzo,
el revuelo de los mirlos
a su paso.
Alfonso Portillo

Niebla nocturna.
El ulular del búho
entre los pinos.
Slodowska Curie

斧音に飛び立つ鳥や森戻る。
El golpe del hacha
y el vuelo de los pájaros…
Vuelve la calma al bosque.
Francisco Barrios

Calla la fuente,
en la penumbra del parque
fluye el silencio.
Victoria Eugenia Gomez Sanchez

paró la maquina
en el aserradero,
un gorrión trina
Consuelo Orias

Queda la noche
en profundo silencio
tras los petardos.
Luly/Lu

Noche en zazen
Tantos truenos distantes
ahora ausentes
George Goldberg

Trueno otoñal.
Vibra el corazón a la par
de los cristales.
Santiago Kō Ryū Luayza

Sexto día. Sueños que se tornan recuerdos

En ocasiones, hay sueños que son tan reales que nos hacen dudar de si realmente los hemos vivido o ha sido solo un evento creado en nuestra cabeza. Esos sueños no solo pueden quedarse ahí para siempre como verdaderos recuerdos, sino que incluso podrían alterar recuerdos reales para incluir emociones alteradas para acabar distorsionando la realidad.

Al despertar
el búcaro con flores
no está sobre la mesa.
Al Agus

El mar sonaba
Al abrir la ventana
solo la calle
Sara Elana MO

En la hamaca
Sueño primaveral
rescata otra época
George Goldberg

Tormenta estival.
Sin éxito recorre el edificio
buscando un baño.
Santiago Kō Ryū Luayza

vuelve mi madre
a peinarme las trenzas,
sólo un instante
Consuelo Orias

En la orilla
el sonido del rompeolas
me eriza la piel.
Xili Molina

運転して疲れた父の目。
En el camino,
los ojos cansados
de mi padre.
Francisco Barrios

Séptimo día. La realidad tras el espejo

La realidad que se oculta tras el espejo es solo una mera ilusión espectral de la realidad que percibimos con el resto de los sentidos. Los reflejos solo son percibidos por la vista, se vuelven insípidos, carentes de musicalidad y faltos de cualquier agradable sensación al tacto. Y sin embargo, casi todo lo que hoy percibimos se nos hace llegar a través de reflejos, pantallas y cristales que nos muestra un mundo atrapado tras el espejo.

Nubes de otoño,
Su reflejo en la laguna,
aun más bello.
Santiago Kō Ryū Luayza

Lago tranquilo.
El reflejo de un cisne
Brilla en sus aguas
Florita Morgado Terrón

Tan quieta el agua:
iguales las montañas–
cabeza abajo
Jorgelina Hazebrouck

Espejo roto
devuelve imágenes
del sol de estío.
Catalina María Villa

En el riachuelo
sumergida la luna
bajo las aguas.
Al Agus

Tras la lluvia
el reflejo de las flores
sobre los charcos
Eva Otero

En el estanque
la sombra ondulante
del ciprés calvo.
Luly/Lu

Tras la lluvia,
todo el paisaje tiembla
en un charquito
Jonay Martín

Lago de otoño
En esta madrugada
yo y mi reflejo
George Goldberg

Pasea la vista
por los cerezos en flor
de una revista.
Alfonso Portillo

El perro ladra
viendo a otro perro
en el espejo
Justy Quiroga Muñoz

味も無く香りも無しや苺の花。
Sin sabor
ni aroma—
la flor de esta fresa.
Francisco Barrios


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