La lluvia puede aportar una cierta sensación de paz y tranquilidad cuando llega sin pretensión de daño. Sin embargo, cuando son varios los días que una lluvia intensa cae sobre nosotros, el primer verso del haiku que proponemos como fuente de inspiración podría sonar a lamento. A pesar de todo, la naturaleza siempre parece sobreponerse a cualquier adversidad.
En el resumen de hoy, compartimos una selección de haikus desde el reto «versos perdidos» organizado en nuestro grupo privado de retos en Facebook inspirado en el primer verso del siguiente haiku
Sigue lloviendo…
la garza sobrevuela
los arrozales
Slodowska Curie

Estos son los haikus que hemos seleccionado. Esperamos que te sean de inspiración:
Sigue lloviendo.
Apenada la urraca
mira su oropel.
Pedro González González
Sigue lloviendo.
Gotas en mi ventana
Juegan carreras
Facundo Hermosid
Sigue lloviendo
como quien tira piedras
sobre su tejado.
Tomás Mielke
Sigue lloviendo,
viejas fotografías
yacen en los charcos
Lesly Canales
Sigue lloviendo.
El canto del pájaro
Suena mojado.
Mariangeles Santisteban Garcia
Sigue lloviendo.
Los grillos en silencio
bajo los arces.
Nidia Bethesda
Sigue lloviendo,
el césped salpicado
de caracoles
Ana de Santiago
Sigue lloviendo,
al calor del fogón
se acurruca el perro.
Idalberto Tamayo
Sigue lloviendo
sobre las hojas secas,
huele a otoño.
Alfonso Portillo
sigue lloviendo…
y el lomo de la mula
chorrea impasible.
Alejandro Zapata Espinosa
Sigue lloviendo
en el lago las carpas
asoman la boca
Elías Dávila
Sigue lloviendo
Corro con dos charcos
en mis zapatos
Rosa López
Sigue lloviendo,
espero con paciencia
el arcoíris.
Eva Otero
Sigue lloviendo…
Allá un niño descalzo
con hambre y frío.
María Antoni Piossek
Sigue lloviendo
En esta noche larga
me queda dormir
George Goldberg
Sigue lloviendo
corretean los niños por la casa
alborotados
Maria Garrido
Sigue lloviendo,
en la punta del bambú
el lustre de un mirlo.
Samuel Cruz
Sigue lloviendo.
Las goteras de la ermita,
como cascadas.
Santiago Kō Ryū Luayza
sigue lloviendo:
mis sandalias de paja
se deshacen.
Al Agus
Sigue lloviendo
En las ramas del pino
un pajarito
Florita Morgado Terrón
Para terminar, os compartimos dos haikus. En el primero la lluvia de la noche, que arroja un ambiente oscuro y húmedo, impide alzar el vuelo a dos luciérnagas, que permanecen juntas esperando el momento ideal para partir:
ふたつとも飛ぱず雨夜の螢かな– 横井也有
Dos luciérnagas
no alzan el vuelo
bajo la lluvia…
Yokoi Yayū
Y en este haiku, una imagen en la que muestra cómo las adversidades deja a un lado cualquier diferencia y nos lleva a acercarnos en la búsqueda de refugio o de un lugar en el que estar a salvo, independientemente de si somos conocidos o extraños.
見しり逢ふ人のやどりの時雨哉– 山本荷兮
Bajo la lluvia de otoño,
se conozcan o no
comparten refugio.
Yamamoto Kakei
Espero que hayas disfruta de esta lectura y que te animes a participar en futuras convocatorias.
¡Te esperamos!
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