Parecía el culo de un caballo. Palabras de Kyoshi sobre una obra de Shiki.

En el arte y la literatura en particular, el apoyo de una amiga o amigo es fundamental cuando se tienen momentos de duda sobre si lo que hacemos es realmente bueno o, al menos, si vamos por el buen camino. Hasta los grandes maestros tuvieron sus dudas en alguna ocasión y pidieron consejo a sus amistades cuando creaban algo nuevo.

La anécdota de hoy nos lleva a finales del siglo XIX, cuando Shiki, tras pasar una crisis en su enfermedad sintió el impulso de comenzar a dibujar gracias a la motivación de Fusetsu y, alentado por comentarios halagadores de sus primeros dibujos basados en el sashei, fue un paso más allá para componer una obra gráfica en la que aparecía él sujetando con la mano izquierda un caqui.

En el artículo «pintura» que publicó en marzo de 1900 en Hototogisu, Shiki contaba que en el momento de terminar aquella obra, su amigo Kyoshi llegó a su casa. Y claro, llevado por la emoción del momento, le entregó el dibujo para que lo contemplara y le diese una opinión.

Kyoshi pasó un rato ante el dibujo, con ciertas dudas sobre lo que estaba viendo en realidad. Y Shiki, seguramente al ver las caras que pondría su amigo, se apresuró a explicarle qué era aquello representado en el papel: «eso representa una mano sosteniendo un caqui».

Kyoshi, tras un momento de silencio, le respondió: «¡Ahora lo entiendo! Es que hasta hace un rato, parecía el culo de un caballo».

Seguramente, aquel comentario desanimara al maestro a seguir dibujando. Pero, quizá, también sirviera para ponerle los pies en la tierra. Por lo que he leído, Shiki era una persona que se venía muy arriba con todo lo que hacía. Y en esos momentos, creo que viene muy bien tener a un amigo que te da un punto de vista sincero y con la total confianza como para hablarte sin rodeos.

¿Acaso Fusetsu elogió sus primeros dibujos para que no perdiese el interés en la pintura? Quizá fuese así… Y más cuando estuvieron años debatiendo sobre estilos pictóricos y con la promesa de Shiki de comenzar a pintar.

Hoy en día, sabemos que el maestro de haiku jamás se dedicó a la pintura, pero dejó para siempre una frase que expresaba muy bien lo que sentía en ese momento: «Si supiera dibujar, dejaría el haiku».

Autorretrato, por Masaoka Shiki.
Fragmento de la imagen en posesión de la Biblioteca Nacional de la Dieta de Japón. Dibujo realizado en 1900.

De la obra «pintura» publicada en el Volumen 3 de Hototogisu el 10 de marzo de 1900.
Traducido por La senda del haiku, 16 de mayo de 2025

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